El Poder a Cualquier Precio
Viernes, 23 de Marzo de 2007La locura del PP está llegando a extremos muy peligrosos para la sociedad. No van a parar y su táctica, lejos de darles los resultados esperados, les va a deparar un desastre sin precedentes.
Están insitigando a la población a efectuar un golpe de estado popular. La obsesión de Rajoy por Zapatero es compulsiva, no tiene límites, en política la prudencia es una virtud muy valorada, virtud de la que carece totalmente el PP.
El caso Otegui tiene precedentes jurídicos que hacen posible retirar la acusación de la fiscalia. Si se estuviera cometiendo algún delito en este caso, que presenten una querella contra los culpables en vez de lanzar acusaciones y calificativos peligrosos a través de los medios de comunicación, haciendo una auténtica llamada a la rebelión popular.
El PP ha perdido toda noción de sensatez y está perdiendo toda la dignidad que dice Rajoy hemos perdido los españoles. Supongo que todo terminará el dia en el que se le corone dueño de España.
El poder es el auténtico motivo de este Ku Klux Klan que forman Rajoy Acebes y Zaplana. No van a parar hasta conseguirlo al precio que sea, en ese precio está, como se está demostrando, crear el ambiente necesario como para un “golpe de estado” que puede dar pié a disturbios populares entre partidarios de distintos grupos políticos.
España no está libre de una situación como la descrita en el párrafo anterior, los ingredientes están ahí, solo falta combinarlos adecuadamente para que sea la fórmula magistral y de eso se están encargando estos tres inquisidores. Ya no tienen vuelta atrás. O poder o guerra.
Rajoy, en su obsesión por “destruir” a Zapatero, se está olvidando de España. Rajoy no es digno candidato para gobernar a un pais que necesita políticos que entienda que es un pais lo que hay que gobernar, no dedicarse a perseguir a una persona y mucho menos si esa persona es el presidente de todos los españoles, nos guste o no.
Si a Rajoy o al PP no le gusta, que es evidente que no le guste, el presidente del gobierno, que nos ofrezca a quienes hemos hecho posible que lo sea una alternativa válida, en las próximas elecciones ya veremos que pasa, pero lo que no puede hacer de ninguna manera es acabar con el presidente del gobierno con un derrocamiento. Su actitud es de locos y de una irresponsabilidad demencial.
















