JUGANDO CON EL PUEBLO
Lunes, 24 de Diciembre de 2007Esto es lo que hacen los políticos en el periodo electoral. Jugar con el pueblo es el deporte preferido de quienes pretender utilizarnos para su logro personal.
Es vergonzoso leer las ofertas que los distintos partidos políticos hacen a los ciudadanos, sin ningún atisbo de vergüenza, sin el más mínimo pudor. ¡A ver quén da más!. Y nosotros…. picamos.
Hemos de ser cautos, la guerra por el poder, en todas sus facetas, son muy peligrosas y sus armas son siempre las mismas, desde tiempos muy atrás, son las mentiras y con ellas los engaños constantes.
Pero España es España, España tiene pasión, en España tenemos más coj….s que nadie, y como somos más chulos pues…… a votar a mi bando, independientemente de si “mi” bando es coherente con las necesidades de este pais y su oferta lógica. ¡Esto no importa! Yo voto a mi bando.
¡Que lástima! Hemos perdido el valor de la reflexión, de la cordura, de la sensatez.
Por poner un ejemplo y aunque sea a nivel local. En Huelva se está luchando por llevar el AVE, existen manifestaciones a tal fin, el pueblo lo está deseando, pero para ello hace falta una estación, estación que lleva años para comenzar su construcción. Hace unos dias llega la ministra de Fomento a presentar la nueva estación. Una majestuosa obra del famoso arquitecto Calatrava, con una moderna construcción que podrá simbolizar a la Huelva del fururo y desde el Ayuntamiento (del PP por supuesto) pone a parir a la ministra a la obra y al arquitecto, y por supuesto a la Junta de Andalucía. Ya ven indicios de corrupción en la adjudicación, prevaricación, ilegalidades y no se cuantas cosas más.
Majestuosa obra de Calatrava, símbolo de la nueva Valencia
¡Oigan! Que Huelva necesita esa estación, ya, la necesita ya, y al pueblo bien poco le importa quién la haga, pero que se haga. Bién pues no se hará, y no se hará porque no la ha propuesto el Ayuntamiento. Esta es nuestra vergüenza, este es el ejemplo nacional. PP contra Psoe y Psoe contra PP, y por consiguiente media España contra la otra media. Nunca acabaremos de ser unos miserables dentro de la miseria de nuestros políticos y marionetas de sus voluntades.















































