La pesca de la chirla, como todo en estos tiempos modernos, se ha actualizado hasta el extremo de utilizar artes autorizadas sin pensar más allá de la propia pesca. El sistema de pesca llamado “RISCHIO” es el que se utiliza actualmente en nuestras costas.
Este sistema consiste en un elemento en forma de una caja con dos piezas metálicas a cada lado que se sumerge y se arrastra por los fondos arenosos cercanos a la orilla. actúa en forma de rastrillo, a los lados existen unas toberas por las que sale agua a presión para remover la arena a medida que la pieza se va arrastrando. De esta manera las chirlas van entrando en la “jaula” impulsadas por el arrastre y el agua a presión.

Cuando el rischio se iza y se situa en su localización en la proa del barco, se suelta el contenido en un embudo para la posterior clasificación ya a bordo, que en teoria deberían ser chirlas. Son chirlas, restos de conchas, crias de langostinos y acedías entre otros, más restos de crias destrozadas que otra cosa, etc…
Aquí es reconocido como draga hidráulica, el sistema de marisqueo constituido por un armazón metálico instalado en la proa de la embarcación. Dicho armazón o draga, es remolcado a la vez por proa de la embarcación, que avanza en sentido opuesto debido a la acción de una maquinilla, recuperando un cable que va unido a un anclote largado previamente por popa y que constituye el punto fijo para las maniobras de pesca. Este remolcado del arte puede ser sustituido por razones de seguridad, por la utilización de la marcha atrás, siempre y cuando no se supere una velocidad sobre el fondo de 2,5 nudos
Aquí es donde está el problema de este sistema. El litoral costero de Punta Umbria y Mazagón está sufriendo las consecuencias de esquilmar la riqueza de la zona. Langostinos y acedías son destrozados y capturados en su época de cria, las reservas pesqueras, en gran medida, recursos artesanales de pescadores de la zona se ven reducidos alarmantemente.
En Mazagón, durante los meses de Septiembre, Octubre, Noviembre y Diciembre, por no hablar durante el verano, se pueden observar mas de treinta barcos diarios faenado con este sistema a pié de playa. La destrucción de la cria está asegurada.
En Italia, de donde es originario este sistema de pesca, RISCHIO (Riesgo en italiano), el destrozo originado en la plataforma costera ha sido impresionante, pero estamos en España, donde todo se permite, donde la reserva marina da igual. Cuando no queden recursos ya vendrán los lamentos, mientras tanto la Guardia Civil, la Delegación de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía no hacen nada para que se respeten las zonas de cria.
Es muy frecuente que los barcos encallen en la playa por abarcar más territorio, territorio prohibido para la pesca ya que es aquí donde se crian los langostinos y las acedías que se pescarán de adultos. Nos consta la venta directa de inmaduros por estas embarcaciones. La normativa prohíbe la captura de chirla en los ríos, rías y a una distancia inferior de 0,25 millas (463 metros) de la costa.
A distancias inferiores a la costa, se autoriza la captura de chirla únicamente en profundidades superiores a 5 metros de sonda carta.
En breve, de seguir la pesca indiscriminada como ahora y a distancias no autorizadas, no habrá donde pescar, habremos acabado con todo. Se debería imponer el sentido común y valorar realmente si merece la pena acabar con los recursos pesqueros en una sola temporada. Y luego multan a pobres indivíduos que pescan a duras penas un par de kilos de coquinas en la playa para poder vender y ganarse el cada vez más difícil jornal.