MICHAEL JACKSON, Rey de Reyes
Nunca Michael Jackson fué tan protagonista, es lo que pasa cuando algún genio desaparece. Michael Jackson fue un genio en muchos aspectos de la vida, profesionalmente fue el rey indudable del pop, así le llamó Liz Taylor y así se quedó con toda la razón. Pero también fue un rey del espectáculo, su forma de vivir la música y de interpretarla marcó una época que dura hasta nuestros días.
Su fallecimiento ha sobrecogido a todos adeptos a su música y detractores, pero detrás está la persona, aquél Michael que de la mano de Diana Ross se formó como lo que ya empezaba a ser, un auténtico profesional desde la corta edad de 5 años.
Mucho se ha escrito y se escribirá de este genio, pero sin duda el ser humano que era debió tener una vida muy dura, no debió ser feliz casi nunca, sus extravagancias denotan nostalgia de una niñez que nunca tuvo. El siempre quiso ser como su hermana Latoya, es posible que careciera de amor materno, pese a estar rodeado de quienes quería, su comportamiento ha sido el del tremendo tímido que supongo era. Explosivo y extravagante, su empecinamiento de cambiar de color forjó la leyenda de una persona descontenta consigo misma, pero Michael era, a pesar de todo, el genio más grande que la música moderna ha dado junto con Elvis Presley.
Michael ha muerto pero su obra seguirá con nosotros para siempre. La paz que siempre ha buscado acaba de encontrarla, bienvenido el mito Michael Jackson.

















































3 de Julio, 2009 - 17:58
Es una pena.
Respecto al mito, se está ensalzando su carrera de una forma tonta. Antes, ser fan de este hombre era sinónimo de rareza (y yo lo entiendo: ser fan suyo, para mí, da tanto miedo como ser fan de Mariah Carey) y ahora todo lo contrario.
Creo que fue un genio, que tiene dos discos que son parte de la Historia, que tenía un talento enorme… Pero no creo lo que intentan mostrar de que su extraña vida motivara el declive. Es que su estilo de música pasó de moda, y, además, desde hace casi 20 años su música era una bazofia. Si hubiera tenido una vida normal todo el mundo habría coincidido en que su carrera no valía ya nada porque sus canciones eran muy malas. Ya sólo era noticia por sus tonterías. Hay otro artista, Prince, que seguramente tuvo mucho más talento, pero no tanto circo.